lunes, 27 de octubre de 2008

Arquitectura Moderna en México; Contexto Historico

México tiene tal extensión y variedad de paisajes que siempre puede observarse desde distintos puntos de vista y descubrir cosas nuevas.Cuando estuve hace dos años, lo que más me impactó fueron sus contrastes:Por un lado, los contrastes económicos. Tales contrastes no se encuentran normalmente en las ciudades europeas. En el centro urbano conviven los edificios institucionales (de estilo clasicista o Beaux Arts), los hoteles de lujo, los comercios más caros con miles de pobres vendedores ambulantes.Por otro lado, los contrastes entre los diferentes barrios de la ciudad. México DF es tan grande que abarca diferentes ciudades con su propio origen, historia y habitantes. La densidad general se mantiene baja pero la ciudad se sigue extendiendo por el territorio.Por último, la coexistencia de dos civilizaciones. México es al mismo tiempo la ciudad europea y la ciudad indígena. La plaza de las tres culturas así lo refleja con sus tres edificios simbólicos: la iglesia de estilo clásico colonial, unos hallazgos arqueológicos aztecas y un bloque moderno.

La arquitectura moderna

La arquitectura moderna mexicana, a pesar de su fuerte influencia de de Europa, tiene sus rasgos propios. Se acerca de nuevo a su tradición prehispánica. Las formas de Teotihuacán a menudo se repiten en las obras de este siglo.Un ejemplo es C.U., la Ciudad Universitaria, proyectada entre 1950 y 1952 por 150 arquitectos e ingenieros. Este proyecto fue después de la Revolución el marco perfecto para la modernidad, el nuevo hombre.CU presenta el contraste mexicano entre intento de modernidad e identidad nacional. En él no se buscó la identidad internacional sino una unidad como nación, a pesar de las diferencias abismales y contrastes internos de México.La integración funcional de los edificios resultó un problema debido a la topografía. El tema se resolvió con andadores, escaleras y aterrazamientos (como en la arquitectura precolombina).En el proyecto y concepción de C.U. se unificaron principios modernos y referencias históricas. El campus central, por ejemplo, debe su orden a un eje central y una gran plaza. Este eje cental puede compararse con la “Calzada de los Muertos” de Teotihuacán. En cambio se evita en aquí la simetría.Los murales en las fachadas (un buen ejemplo es la Biblioteca Central, de O´Gorman) muestran un simbolismo precolombino. Los artistas mexicanos, concienciados con su pasado y los aspectos didácicos de la Revolución, contradicen el Estilo Internacional con representaciones corpóreas, simbólicas y metamórficas y un significado cultural.El Museo Nacional de Antropología es otro ejemplo de la revalorización e importancia de las civilizaciones precolombinas. El presidente Adolfo López Mateos declaró en la inaguración en 1964:“(…) Frente a los testimonios de aquellas culturas el México de hoy rinde homenaje al México indígena en cuyo ejemplo reconoce características de su originalidad nacional."El edificio se construyó entre 1963 y 1964 según el proyecto de Pedro Ramírez Vázquez gebaut. Se encuentra en el bosque de Chapultepec, en una gran superficie de 70000 m2. Los 30000 m2 para espacio de exposición se divide en 23 salas: 12 explican la historia prehispánica de México, aquí puede verse una importante colección de hallazgos arqueológicos como utensilios manuales, estatuillas, elementos arquitectónicos, etc. de las diferentes culturas indígenas. Las otras 11 documentan sobre la etnografía del país y las culturas indígenas que aún existen hoy en día.Las diferentes partes forman una planta rectangular con –una vez más- un eje central y una gran plaza en medio. La simetría, la simplicidad de formas, los materiales y el contacto con la naturaleza tienen mucha relación con Teotihuacán. Se hizo un esfuerzo por que el visitante pudiese utilizar el espacio exterior, también cuando lloviese. Por eso está el patio cubierto con un gran “paraguas” de apoyo central a modo de fuente, por donde sale agua constantemente. Como elemento identificativo se encuentra una escultura de Tlaloc (dios de la lluvia).El espacio interior también fue diseñado cuidadosamente: la luz, los recorridos a través del espacio y la sensación de interior y exterior, el modo de exponer los objetos…La utilización de algunos elementos como celosías recuerdan a las formas prehispánicas.La arquitectura de
Barragán

Luis barragán es una figura importante de la arquitectura mexicana del siglo 20. Su obra es muy personal y bastante atemporal. Nació en Mexico y fue fuertemente influído por sus tradiciones históricas. En su periodo racionalista también fue influído por Le Corbusier, pero sus obras más importantes son posteriores, con su casa en el barrio de Tacubaya y el Convento de las Capuchinas Sacramentarias en Tlalpan.La arquitectura de Barragán trasciende la materialidad física de sus paredes para transportarnos a un “espacio emocional”. Siempre trabaja con materiales sobrios y cuerpos macizos (como en la arquitectura tradicional) que juegan con la naturaleza (agua y vegetación) y con la luz.
Teodoro González de León

Finalmente nos acercamos al arquitecto actual Teodoro González de León. Él y Francisco Serrano pertenecen a una generación que busca su expresividad en determinados elementos de la arquitectura mexicana de todos los tiempos: grandes espacios abiertos, superficies rugosas y materiales robustos.Juntos ganaron el concurso para la Embajada de México en Berlin. El edificio de la nueva embajada debía estar a la altura de las grandes expectativas. Era necesaria una construcción que representara a México en el exterior y al mismo tiempo se adaptara al entorno de Berlin, concretamente a la zona de Tiergarten, donde debía ubicarse.El edificio cuenta con rasgos de la arquitectura mexicana. Tal y como dice el propio arquitecto:“ (…) Un país es representado. Por lo tanto hay que trabajar con formas que representen el país. En este caso procede pensar en una cierta monumentalidad – en un edificio que va a ser considerado como un monumento.”Un edificio concebido como un símbolo de la ciudad es, ante todo: la fachada y el acceso. Teodoro González de León lo tiene en cuenta. La fachada de la Embajada es, al mismo tiempo, monumental y moderna, al igual que el antiguo y el actual México. Se compone de pilares de hormigón visto blanco y tiene una entrada en diagonal con una ancha escalera a la izquierda. El hormigón está compuesto totalmente de mármol: fragmentos de mármol con mármol molido. Algo nada sencillo. Teodoro Gonzälez de León consigue con ello un efecto especial de reflexión de la luz y una superficie rugosa, sin recubrimiento, que muestra el material constructivo. Se consigue así una fuerte sensación de plasticidad arquitectónica actual, en la que se han utilzado las tecnologías más nuevas.En el espacio interior es la calidad lumínica especialmente impresionante. La luz inunda el patio, un cilindro de 18 metros de altura, que sirve de punto de paso de toda la gente. Para Teodoro González de León debe ser luminosa y rica en reflejos. Su edificio nos convence de ello.El siguiente texto está escrito por el arquitecto. Cuatro puntos son especialmente importantes en relación a su obra:-La organización del edificio en torno a un patio central, donde la gente puede encontrarse-La luz, que revela las formas y los volúmenes y a través de la cual el espacio interior existe-La importancia de la entrada y el diálogo con la ciudad-El tectonismo de los materiales y el uso de hormigón en sus obras-la arquitectura como símbolo de una cultura“La arquitectura es un negocio que llevamos a cabo a través de las ideas y la practica. Las ideas constituyen nuestra visión personal de los edificios. La practica modifica esta visión, estableces limites y provee de nuevas ideas. A través de mis 48 años de practica regular, algunas ideas han desaparecido, otras han permanecido e ideas nuevas han emergido. El propósito de este prefacio es comentar brevemente estas ideas. Pienso que la arquitectura es una configuración espacial, una construcción y una representación cultural. Estos tres aspectos están siempre presentes e intrínsicamente enlazados. El espacio esta formado con volúmenes (volúmenes que envuelven y desenvuelven el espacio).El espacio es formado en respuesta al clima y las características del lugar, es también usado para extender las actividades humanas. Estoy interesado en ver edificios organizados alrededor de "lugares" donde la gente inevitablemente se reúne alrededor de espacios centrales como patios, andadores, donde los usuarios se encuentran y donde la vida compartida es la principal forma de interacción. Lugares en donde el destino se desenvuelve, enriqueciendo nuestras vidas. En mis trabajos recientes, di forma al espacio ensamblando volúmenes diferentes dentro de composiciones estrictamente calculadas que parecen ser accidentales. Estoy convencido mas que nunca que es a través de la luz -y de las dificultades en su manejo- que la composición del volumen es revelada. Pienso, como Le Corbusier,que los interiores existen solo cuando son inundados con luz. Estoy interesado en manejar el acceso como un evento: celebrando el lugar en donde los visitantes tienen su primer contacto con esas obras. He diseñado vestíbulos abiertos que son arcadas, las cuales en su caso, nos dan la oportunidad de estar en contacto con la calle. Esos espacios abiertos son también una revelación de la ciudad en la arquitectura. Además, también pienso que cada edificio debería establecer un dialogo con la ciudad. Esta es la responsabilidad mas grande de los arquitectos trabajando en las ciudades enormes y caóticas que la sociedad moderna trajo consigo. Nuestra tarea es asegurar que cada edificio sea un punto de referencia identificando el lugar en el que fue construido.Hablando de construcciones, estoy interesado en mostrar como las obras pueden expresar la forma en que fueron ejecutadas, como se sostienen y donde sus refuerzos mienten. Las obras deberían expresar su tectonismo (la poesía de la construcción). En mis obras, he evitado los recubrimientos: los materiales estructurales hacen las fachadas. Estoy constantemente buscando formas de reducir los detalles. El concreto ha sido el material predominante en mis obras, porque se adapta a mis objetivos formales y responde al actual desarrollo tecnológico de mi país.Construyendo y formando espacios, dos de los tres aspectos del arte arquitectónico. Ellos requieren experiencia (Le Corbusier solía decir que Mozart no existe en la arquitectura), y también un pensamiento lógico y racional: Son un producto de nuestra conciencia. Pero la arquitectura inevitablemente transmite dentro de ella los signos del tiempo y lugar en donde fue concebida. La arquitectura crea escenarios que representan nuestra cultura y que nosotros podemos identificar.Las representaciones vienen del subconsciente, de nuestro pasado cultural. Este es la parte intemporal de la arquitectura, la parte en donde se convierte en una de las bellas artes, crea emoción y permanece mas allá de nuestra época. Representa nuestra época y no tiene limites espaciales; es internacional, pero si es genuina, sus antecedentes son lanzados con expresión local.Expresa el subconsciente colectivo de cada país.”

Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969)

Arquitecto alemán nacionalizado estadounidense, uno de los maestros más importantes de la arquitectura moderna y con toda probabilidad el máximo exponente del siglo XX en la construcción de acero y vidrio.

Nació el 27 de marzo de 1886 en Aquisgrán (Alemania) y se formó como colaborador en los estudios del arquitecto y diseñador Bruno Paul —entre 1905 y 1907— y del pionero de la arquitectura industrial Peter Behrens —entre 1908 y 1911—. En 1912 abrió su propio estudio en Berlín.

Durante los primeros años recibió muy pocos encargos, pero las primeras obras ya muestran el camino que continuaría durante el resto de su carrera. Entre los proyectos no construidos más emblemáticos de esta etapa están una colección de rascacielos de acero y vidrio, que se convirtieron en el símbolo de la nueva arquitectura. A finales de la década de 1920 acometió dos de sus obras maestras más representativas: el pabellón alemán para la Exposición Universal de Barcelona de 1929 (para el que diseñó también el famoso sillón Barcelona, de acero cromado y cuero) y la casa Tugendhat (1930) en Brno (actual República Checa). En ambos edificios utilizó una estructura de pequeños pilares metálicos cruciformes que liberaban el área de la planta, compuesta por espacios que fluyen entre ligeros paneles de ónice, mármol o madera de ébano, delimitados por grandes cristaleras que ocupan toda su altura.
La arquitectura de Mies se caracteriza por una sencillez esencialista y por la sinceridad expresiva de sus elementos estructurales. Aunque no fue el único que intervino en estos movimientos, su racionalismo y su posterior funcionalismo se han convertido en modelos para el resto de los profesionales del siglo. Su influencia se podría resumir en una frase que él mismo dictó, y se ha convertido en el paradigma ideológico de la arquitectura del movimiento moderno: 'menos es más'. Su obra se destaca por la composición rígidamente geométrica y la ausencia total de elementos ornamentales, pero su poética radica en la sutil maestría de las proporciones y en la elegancia exquisita de los materiales (en ocasiones empleó mármol, ónice, travertino, acero cromado, bronce o maderas nobles), rematados siempre con gran precisión en los detalles.
Mies dirigió la Escuela de Arte y Diseño de la Bauhaus, uno de los focos principales para la evolución del movimiento moderno, entre 1930 y 1933, fecha en que fue clausurada por el partido nazi. En 1937 emigró a Estados Unidos, donde ejerció el cargo de director de la Escuela de Arquitectura del Illinois Institute of Technology. Desde la ciudad de Chicago se convirtió en el maestro de varias generaciones de arquitectos estadounidenses, además de construir numerosos edificios, entre los que destacan los apartamentos de Lake Shore Drive (1948-1951) o el Crown Hall del MIT (1950-1956). Entre sus obras más emblemáticas de esta etapa destaca el Seagram Building (1958), un rascacielos de 37 pisos de vidrio y bronce construido en Nueva York junto a su discípulo Philip Johnson, y que se convirtió en el paradigma del International Style, definido por el propio Johnson en un libro de 1932. Sin embargo, unos años antes Mies había realizado su obra maestra estadounidense, la casa Farnsworth en Plano (junto al río Fox, Illinois, 1950), un pequeño refugio delimitado por un muro-cortina de vidrio plano, que se ha convertido en una de las residencias más estudiadas (y también más criticadas) de la arquitectura del siglo XX.
Se considera uno de los maestros más importantes de la arquitectura moderna, junto con el suizo-francés Le Corbusier y el estadounidense Frank Lloyd Wright. Su huella ha sido especialmente profunda en Estados Unidos y la mayoría de los rascacielos construidos por todo el mundo siguen parcial o totalmente sus planteamientos compositivos. Murió el 17 de agosto de 1969 en Chicago.

Walter Gropius (1883-1969)

Arquitecto y profesor alemán, fundador de la Bauhaus, la escuela de arte que capitalizó la investigación sobre arquitectura y artes aplicadas durante la primera mitad del siglo XX. Sus principales hipótesis, que formaban parte de los principios ideológicos de esta escuela, fueron la economía expresiva y la adecuación a los medios productivos para todas las formas de diseño, una especie de maridaje entre el arte y la ingeniería. Estos conceptos también se plasman en sus edificios, que ejercieron una enorme influencia en la arquitectura moderna.


Gropius nació en Berlín el 18 de mayo de 1883 y estudió arquitectura en las universidades de Munich y Berlín-Carlottenburg. Entre 1907 y 1910 trabajó en el estudio del arquitecto Peter Behrens, uno de los pioneros del diseño moderno. En 1911 se unió al Deutscher Werkbund, institución creada para coordinar el trabajo de los diseñadores con la producción industrial. En colaboración con Adolph Meyer proyectó la fábrica Fagus en Alfeld (1910-1911) y el edificio de oficinas de la exposición del Werkbund en Colonia (1914), que le dieron a conocer en toda Europa. Después de la I Guerra Mundial dirigió dos escuelas de arte en Weimar, hasta que las transformó, en 1919, en la nueva Staatliches Bauhaus, donde introdujo una pedagogía que aunaba el estudio del arte con el de la tecnología. Los estudiantes aprendían a través de distintos talleres las habilidades básicas de los principales oficios, y así se familiarizaban con los materiales y los procesos industriales. Este método hizo posible un gran acercamiento a la realidad de la producción en serie y revolucionó el mundo del diseño industrial moderno. Cuando la escuela se trasladó a Dessau, Gropius proyectó los edificios que la acogerían, caracterizados por una exquisita simplicidad formal y por el empleo de grandes superficies de vidrio plano.


Gropius abandonó su cargo como director de la Bauhaus en 1928 y continuó su carrera como arquitecto. Su oposición al partido nazi le obligó a abandonar Alemania en 1934, y después de pasar varios años en Gran Bretaña emigró a Estados Unidos para dar clases en la Universidad de Harvard. Allí se hizo cargo del departamento de Arquitectura (1938-1952), donde introdujo muchas de las ideas desarrolladas en la Bauhaus, y formó a varias generaciones de arquitectos estadounidenses. En 1946 creó un grupo llamado Architects' Collaborative, que se hizo cargo de muchos proyectos de gran envergadura, como el Harvard Graduate Center (1949), la embajada de Estados Unidos en Atenas (1960) o la Universidad de Bagdad (1961). También construyó el edificio de la Panam (1963) en Nueva York, en colaboración con el arquitecto italoestadounidense Pietro Beluschi. Gropius murió el 5 de julio de 1969 en Boston.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Le Corbusier

Le Corbusier (1887-1965), sobrenombre profesional de Charles Édouard Jeanneret, pintor, arquitecto y teórico franco-suizo, al que se considera la figura más importante de la arquitectura moderna tanto por sus numerosas innovaciones como por la maestría y vigencia de sus obras.

Nació el 6 de octubre de 1887 en La Chaux-de-Fonds (Suiza), y en esta misma ciudad estudió Artes y Oficios. Trabajó dos años con el parisino Auguste Perret, pionero en la utilización arquitectónica del hormigón armado, y más tarde viajó a Alemania para colaborar esporádicamente en el estudio de Peter Behrens (donde conoció al joven Mies van der Rohe) y trabar relación con Josef Hoffmann y la Deutscher Werkbund. En 1922 se asoció en París con su primo, el ingeniero Pierre Jeanneret, y adoptó como arquitecto el seudónimo de Le Corbusier (del francés, “el cuervo”, adaptación del apellido Lecorbésier de su bisabuela), que ya había empleado con anterioridad en sus escritos.

  • Pintura y Teoria
Aunque su principal carrera fue la de arquitecto, también practicó con acierto la pintura y la teoría artística. Como pintor se asoció a Amédée Ozenfant para fundar el movimiento purista, una corriente derivada del cubismo. En 1920 fundó con él la revista L'Esprit Nouveau, para la que publicó numerosos artículos sobre sus teorías arquitectónicas. Una de sus principales aportaciones, aparte del rechazo a los estilos historicistas compartido con otros arquitectos y teóricos del movimiento moderno, es el entendimiento de la casa como una máquina de habitar (machine à habiter), en consonancia con los avances industriales que incorporaban los automóviles, los grandes transatlánticos y los nuevos aeroplanos. Sin embargo, siempre consideró fundamentales las lecciones de la arquitectura clásica.
Definió la arquitectura como 'el juego correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz', fundamentada en la utilización lógica de los nuevos materiales: hormigón armado, vidrio plano en grandes dimensiones y otros productos industriales. Sus escritos más importantes se recogen en varios libros, entre los que destacan Hacia una arquitectura (1927), La casa de los hombres (1942) y Cuando las catedrales eran blancas (1947).
  • Urbanismo
Entre sus preocupaciones también destacó la necesidad de una nueva planificación urbana, adecuada a los condicionantes de la vida moderna. Una de las principales aportaciones de Le Corbusier fue la idea de liberar el territorio, construyendo una ciudad en bloques de cierta altura ubicados en grandes espacios libres y conectados por vías eficientes. Sus propuestas más radicales se recogen en la llamada Ville Radieuse, un especie de ciudad teórica que se fue concretando en numerosas propuestas (plan Voisin para París, plan Obus para Argel, Chandīgarh) y tuvo una enorme influencia en el urbanismo posterior a la II Guerra Mundial. Por otra parte, su intervención fue decisiva en el IV Congreso del CIAM (Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna) y en la consiguiente redacción de la Carta de Atenas. En ella se estableció definitivamente el concepto de la zonificación, basado en la especialización de los sectores urbanos respecto a las funciones básicas del hombre: habitar, trabajar, descansar y circular.

  • Periodo de Entreguerras
Durante la década de 1920, Le Corbusier elaboró numerosos proyectos urbanísticos y residenciales, pero sólo pudo construir una serie de villas unifamiliares cercanas a París que le sirvieron para concretar sus cinco postulados sobre la nueva arquitectura: bloques elevados sobre pilotis (pilares), planta libre, fachada libre independiente de la estructura, ventanales longitudinales (fenêtre en longueur) y cubiertas planas ajardinadas. Entre los edificios de esta época destacan el pabellón del Esprit Nouveau en París (1925), auténtico manifiesto de la nueva arquitectura construido con motivo de la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París; la villa Stein en Garches (1927), cuya fachada esquemática ilustra la exigencia compositiva de los trazados reguladores; y la villa Savoie en Poissy (1929-1931), obra maestra donde se resumen todos sus postulados teóricos y se introducen nuevos conceptos como el de “paseo arquitectónico”, concretado en una rampa que conecta los sucesivos espacios interiores y exteriores, desde el garaje al solarium. Entre los proyectos no construidos cabe destacar los de la Sociedad de Naciones en Ginebra (1927) y el palacio de los Soviets en Moscú (1931), dos concursos muy ilustrativos de la actitud de las instituciones de la época ante la arquitectura del movimiento moderno.

  • La PosGuerra

Paulatinamente, la obra de Le Corbusier evolucionó hacia un cierto carácter monumental, alentada por encargos de mayor envergadura y un creciente prestigio internacional. En la casa de Suiza de la Ciudad Universitaria de París (1931-1932) empleó por vez primera grandes pilotis de hormigón armado, primer atisbo de un estilo más expresionista, caracterizado por el empleo casi escultórico del béton brut (hormigón visto de acabado tosco), denominado por sus seguidores brutalismo.
Después de la II Guerrra Mundial acometió una de sus obras más emblemáticas, la Unidad de Habitación de Marsella (Unité d'Habitation, 1947-1952), un enorme bloque de viviendas donde cada elemento está ideado con precisión, delicadeza y una incontenible fuerza expresiva: desde la imagen majestuosa de paquebote, anclado al terreno por vigorosos pilotis y coronado por una terraza vitalista y orgánica, hasta la forma de acoplar las viviendas pasantes, el encanto colorista de las terrazas o el carácter unificador de los brise-soleil (parasoles). Además, en esta obra puso en práctica un elaborado sistema de proporciones publicado con el nombre de modulor (basado en la sucesión de Fibonacci), con cuyo manejo sutil consigue que el conjunto no pierda en ningún momento la escala humana.
En la década de 1950 proyectó otras obras de gran trascendencia, en especial la iglesia de peregrinación de Notre Dame du Haut en Ronchamp (Francia, 1950-1954), un hito paisajístico de formas fantásticas y espacio envolvente, inundado de luz coloreada; el monasterio de los dominicos de La Tourette (1957-1960), donde el silencio y la meditación inspiran esa nueva arquitectura monumental y sensible; y el planeamiento urbano de Chandīgarh, la ciudad construida en la India como nueva capital del Punjab, para cuyo capitolio proyectó los edificios de la Asamblea (1953-1961), el palacio de Justicia (1952-1956) y el Secretariado (1958). Sin embargo no cesó de explorar nuevos caminos, como muestran el pabellón Philips (1958) para la Exposición Universal de Bruselas, una estructura de paraboloides hiperbólicos, o el Centro Le Corbusier en Zurich (1963-1967), pionero de la arquitectura high-tech.
Sus aportaciones a la arquitectura del siglo XX fueron constantes, y su incesante actividad propagandística ayudó al éxito del movimiento moderno, tanto en su país de adopción (Francia) como en el resto del mundo. Sus seguidores han sido numerosos, y sus enseñanzas siguen siendo fundamentales en las escuelas de arquitectura. Defensor apasionado de la cultura mediterránea, ese mismo mar le vio morir el 27 de agosto de 1965 en Cap Martin (Francia).

  • Bibliografia

Boesiger, Willy.

Le Corbusier. Barcelona:

Editorial Gustavo Gili, 1976.

Bauhaus

Bauhaus, escuela alemana de arquitectura y diseño que ejerció enorme influencia en la arquitectura es. Fue fundada en Weimar en 1919 por el arquitecto Walter Gropius que pretendía combinar la Academia de Bellas Artes y la Escuela de Artes y Oficios. La Bauhaus, basada en los principios del escritor y artesano inglés del siglo XIX William Morris y en el movimiento Arts & Crafts, sostenía que el arte debía responder a las necesidades de la sociedad y que no debía hacerse distinción entre las bellas artes y la artesanía utilitaria. También defendía principios más vanguardistas como que la arquitectura y el arte debían responder a las necesidades e influencias del mundo industrial moderno y que un buen diseño debía ser agradable en lo estético y satisfactorio en lo técnico. Por lo tanto, además de las clases de escultura, pintura y arquitectura, se impartían clases de artesanía, tipografía y diseño industrial y comercial.
El estilo de la Bauhaus se caracterizó por la ausencia de ornamentación en los diseños, incluso en las fachadas, así como por la armonía entre la función y los medios artísticos y técnicos de elaboración.
En 1925 se dedicó a la construcción de una serie de sobrios edificios rectangulares de hormigón y cristal en Dessau, especialmente diseñados para ello por Gropius. El estilo de este movimiento se tornó aún más funcional e hizo mayor hincapié en la expresión de la belleza y conveniencia de los materiales básicos sin ningún tipo de adorno. Otros arquitectos y artistas sobresalientes que componían el cuerpo de profesores de la Bauhaus fueron el pintor suizo Paul Klee, el pintor ruso Wassily Kandinsky, el pintor y diseñador húngaro László Moholy-Nagy (que fundó el Instituto de Diseño de Chicago siguiendo los mismo principios de la Bauhaus), el pintor estadounidense Lyonel Feininger y el pintor alemán Oskar Schlemmer.
En 1930 la dirección fue asumida por el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, que trasladó la Bauhaus a Berlín en 1932. Cuando los nazis en 1933 cerraron la escuela, sus ideas y sus obras eran ya conocidas en todo el mundo. Muchos de sus miembros emigraron a Estados Unidos, donde las enseñanzas de la Bauhaus llegaron a dominar el arte y la arquitectura durante décadas, contribuyendo enormemente al desarrollo del estilo arquitectónico conocido como International Style.
Más fuentes
Bibliografía
Bauhaus
México: Editorial Gustavo Gili, 1983.